Un paso adelante para las piscinas, sobre todo de cara a la fase 2, donde las normas para ellas y las playas se flexibilizan. El Ministerio de Sanidad publicó un extenso documento en el que detalla el protocolo y los pasos a seguir para que se puedan establecer las medidas básicas de seguridad para velar por la salud de los ciudadanos en la reapertura de las piscinas tras el coronavirus (COVID-19).

Para elaborarlo «se han tenido en cuenta las recomendaciones de los expertos, de las autoridades competentes de las Comunidades y Ciudades Autónomas así como las recomendaciones del sector de la piscina».

 

Los Administradores de Fincas avisan: no se pueden cumplir los requisitos

Los Administradores de Fincas han advertido de que la mayoría de las comunidades de propietarios no podrán cumplir las condiciones que se fijan en la orden que establece la apertura y el uso de las piscinas en la fase 2 del plan de desescalada porque no disponen de los recursos o herramientas para llevarlos a cabo.

Según el Consejo General de Colegios de Administraciones de Fincas, en muchas de las comunidades no hay personal responsable a cargo de la instalación que pueda controlar o limitar el acceso de los propietarios, que según la orden el aforo máximo es del 30 {60582b46fa665465c8127b1038b93e2dce47d9ae3b3fb7188a4296138da057b3}, y, en los casos que disponen de socorrista, su competencia se limita al control del vaso de la piscina.

Además, destaca que para acudir a la piscina «se debe obtener cita previa y organizar horarios por turnos, fuera de los cuales no se podrá permanecer en la instalación».

«No es posible gestionar citas previas sin personal o, al menos un teléfono y la inmensa mayoría de las comunidades de propietarios carecen de ambos recursos», explican los administradores, que recuerdan «la enorme controversia» que supondría tratar de alcanzar un acuerdo para el establecimiento de turnos, cuando todavía no están autorizadas las reuniones de las comunidades de propietarios.

Respecto a la distribución de espacios en la zona de estancia de los usuarios de al menos dos metros entre cada uno, explican que si se marcan áreas de uso reservado para cada persona y se reserva zona para el acceso y de paso, el espacio disponible se reduce de tal forma que el aforo real puede ser muy inferior al obligatorio, lo que disparará los costes del servicio en proporción al número de usuarios.

El socorrista controlará el aforo de las piscinas

Será el socorrista o el personal que designe el gestor de la instalación, el responsable de supervisar el número de bañistas en cada uno de los vasos y restringir los accesos a los mismos y de acuerdo con la legislación vigente en cada comunidad autónoma.

Medidas generales para usuarios

Se pondrá a disposición de los usuarios:

1º. Sistemas para la desinfección de manos a la entrada de la instalación. Se recomienda incorporar un sistema de limpieza y desinfección de calzado a la entrada de la instalación y uso de calzado exclusivo dentro de la misma.

2º. Una bolsa de plástico para material desechable que deberá depositar convenientemente cerrada en un cubo de basura (con tapa y pedal) a la salida de la instalación.

3º. Se favorecerá el pago con tarjeta de crédito o a través de aplicaciones móviles. Tras la utilización por el usuario extremar las medidas de limpieza y desinfección del datáfono como la incorporación de guantes o bolsas que serán desinfectadas adecuadamente después de cada uso.

4º. Mensajes de prevención mediante carteles y/o megafonía. Los carteles recordarán a los usuarios de las piscinas que mantengan buenas prácticas de higiene pública, como ducharse antes de entrar a la piscina. Indicar también que ante cualquier síntoma deben abandonar la piscina. También se indicará que es recomendable lavar los trajes y las toallas de baño, para eliminar todas las bacterias o virus. 12 Todo el personal reforzará su higiene de manos mediante el lavado frecuente con agua y jabón y el uso de geles hidroalcohólicos.

 

Medidas en las zonas de estancia o de tránsito de los bañistas

Se debe establecer una distribución espacial para garantizar la distancia de seguridad de al menos 2 metros entre los usuarios mediante señales en el suelo limitando los espacios. Todos los objetos personales como toalla, botes de crema, calzado de uso exclusivo para las piscinas, mochilas, etc. deben permanecer dentro del perímetro de seguridad establecido, evitando contacto con el resto de usuarios. Se deberá realizar:

  1. Limpieza y desinfección de las zonas de estancia y de tránsito de los bañistas, al menos 2 veces al día, haciendo especial hincapié en las zonas más frecuentadas, vestuarios, aseos, taquillas, duchas y lavabos.
  2. Limpieza y desinfección del mobiliario utilizado por los usuarios después de cada uso. Para la limpieza y desinfección de hamacas o sillas se utilizarán desinfectantes como lejía a una dilución 1:50, o desinfectantes con actividad virucida que se encuentran comercializados.
  3. Se valorará instalación por instalación, la posibilidad de prohibir el uso de tumbonas o hamacas para evitar posibles contagios o separarlas 2 metros siempre y cuando se garantice que su uso no es compartido y que se garantice su adecuada desinfección. También podrán utilizarse fundas desechables.
  4. Nunca mezclar cloro con detergentes u otros productos de limpieza.
  5. En aquellas superficies en contacto con las manos de los usuarios se deberá llevar a cabo una limpieza y desinfección más frecuente (pomos de las puertas de vestuarios, baños o duchas, barandillas, etc.).
  6. Se intensificara, adecuadamente en función de su uso, la limpieza de los aseos y se deberá verificar que, en todo momento, estén dotados de jabón y/ o soluciones hidro-alcohólicas, papel desechable y que disponen de papeleras con tapadera y pedal, las cuales se vaciaran frecuentemente. Además, es recomendable que se coloque en lugar visible (por ejemplo, en espejos, pared frontal del lavabo) un cartel informativo con el correcto lavado de manos.
  7. Vestuarios: se reducirá el aforo de los vestuarios y se organizará su distribución de forma que se pueda mantener la distancia interpersonal mínima de 2 metros.
  8. Se recomienda la clausura de las duchas de los vestuarios durante las fases de desescalada.
  9. En un primer momento, se prohibirán la realización de deportes colectivos, reuniones de más de 10 personas y la utilización de todo tipo de infraestructuras como parques de juego e instalaciones deportivas.
  10. Se recomienda la clausura de las fuentes de agua durante las fases de desescalada.
  11. En piscinas cubiertas, se seguirán las recomendaciones anteriormente citadas para espacios cerrados.
  12. En relación con las saunas y spas, aunque la información científica disponible sobre la supervivencia del virus en distintas condiciones ambientales es escasa, si indica una supervivencia reducida a temperaturas elevadas. Sin embargo, existe una variación en su sensibilidad a la temperatura en función del tipo de superficie en la que se encuentre el virus. Por lo que también en este tipo de instalaciones citadas como son saunas y spas deben extremarse las medidas de limpieza y desinfección.

Bares y zonas deportivas en las piscinas

Los establecimientos de hostelería que se encuentren ubicados en la piscina, deberán seguir los protocolos correspondientes establecidos para este sector. En las instalaciones deportivas y parque de juego, se garantizará la limpieza y desinfección previa a la apertura de la piscina; no pudiendo hacer uso de estas instalaciones hasta la oportuna fase de desescalada.

Impartición de clases y actividades

Se considerará y adecuará una vuelta progresiva de los cursos y escuelas, actividades acuáticas, clases colectivas y servicios en función de las distintas fases de desescalada, respetando siempre el distanciamiento social definido en cada caso y establecidas para cada región, de acuerdo con las autoridades competentes.

 

Descripción del plan de limpieza y desinfección

Se dispondrá de un protocolo de limpieza y desinfección que responda a las características de la instalación y a la intensidad de uso; el titular tendrá a disposición de la autoridad sanitaria dicho protocolo, si se lo requiere. Se tendrán en cuenta las siguientes operaciones:

  1. Barrer y limpiar las zonas húmedas de baños, duchas, vestuarios, lavapiés y zonas de tránsito de los bañistas.
  2. Preparar y aplicar detergente para realizar lavado del mobiliario, duchas, barandillas, y zonas de tránsito de los bañistas.
  3. Limpiar y enjuagar con abundante agua los productos aplicados en el lavado.
  4. Preparar aplicar solución desinfectante de acuerdo a los productos virucidas autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad y según las especificaciones del fabricante.
  5. Limpiar y enjuagar la solución desinfectante aplicadas en la desinfección de las superficies.
  6. Inspección visual a cargo del responsable, para hacer la debida evaluación, control y seguimiento, comprobando que se ejecuten las anteriores actividades.
  7. Para las labores de limpieza y desinfección se utilizarán paños y materiales de un solo uso., o bien se procederá a la limpieza y desinfección adecuada de los mismos.
  8. Tras cada limpieza, los materiales empleados y los equipos de protección utilizados se desecharan de forma segura, procediéndose posteriormente al lavado de manos.

Los hoteles y alojamientos turísticos podrán reabrir en la fase 1 de la desescalada del estado de alarma por la pandemia de Covid-19, pero no estará permitido usar las piscinas, spas, gimnasios, zonas infantiles, salones de eventos, miniclubs ni discotecas.

Así consta en la orden ministerial publicada este sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), en la que se detallan las condiciones para la reapertura de establecimientos correspondientes a la fase 1.

 

Para los clientes hospedados, se prestará servicio de restauración y cualquier otro que resulte necesario para la correcta prestación del servicio de alojamiento, pero no será en las zonas comunes del local, que permanecerán cerradas.

En las zonas de recepción o conserjería deberá garantizarse la debida separación de dos metros entre trabajadores y con los clientes. Si no fuera posible, se deberán utilizar los equipos de protección adecuados al nivel de riesgo.

En aquellos puntos de atención al cliente donde se prevean aglomeraciones o colas puntuales se marcarán en el suelo los espacios de manera que se respeten la distancia mínima de dos metros entre personas.

Se realizará la desinfección de objetos tras su manipulación por el cliente o entre trabajadores y se dispondrán geles hidroalcohólicos o desinfectantes.

 

Para las unidades de alojamiento se establecerá un «procedimiento documentado de limpieza», de acuerdo con las medidas generales de prevención e higiene frente a la Covid-19 indicadas por las autoridades sanitarias, incluyendo reposición y retirada de residuos de los alojamientos, en caso de ofrecerse estos servicios, y el acondicionamiento de habitaciones o viviendas tras la salida del cliente y en donde se concrete para cada elemento a limpiar en una unidad de alojamiento, el orden en el que se deberá hacer, y el material y el producto químico a utilizar, el equipo de protección adecuado al nivel de riesgo a emplear en cada tarea, y procesado del material y producto de limpieza tras su uso.

Antes de la apertura del establecimiento será necesario realizar una limpieza de las instalaciones, incluyendo zonas de paso, zonas de servicio, habitaciones, parcelas y viviendas. Se limpiarán y desinfectarán al menos cada dos horas durante todos los objetos y superficies de las zonas de paso susceptibles de ser manipuladas o contaminadas por diferentes personas, tales como botoneras de ascensores o máquinas, pasamanos de escaleras, tiradores de puertas, timbres, grifos de lavabos compartidos.

La Real Federación Española de Natación ha pedido de manera oficial al Gobierno que reconsideren las medidas que afectan a su deporte en la entrada a la Fase 1 de la desescalada. Sus quejas se refieren a la decisión de permitir la práctica deportiva en instalaciones al aire libre, excluyendo de manera concreta a las piscinas en el artículo 41.3 del Decreto.

En un comunicado, la RFEN esgrime el “Informe sobre transmisión del SARS-CoV-2 en playas y piscinas”, publicado por el CSIC el 5 de mayo, para solicitar que les permitan la práctica de la natación en las instalaciones pertinentes. Entre otras conclusiones, el estudio «avala la seguridad del medio acuático donde el uso de agentes desinfectantes está ampliamente implantado desde hace años».

 

Más de la mitad del territorio español pasará el próximo lunes 11 de mayo a la Fase 1 de la desescalada del confinamiento. Esta nueva etapa hará más flexibles las normas y protocolos de seguridad para evitar el contagio del coronavirus.

Además de poder empezar a desplazarse por la ciudad con más permiso y reunirse con familiares o amigos, a partir de ahora, los deportistas también salen beneficiados de la reducción de restricciones.

En primer lugar se reabrirán los centros deportivos y clubes autorizados para la práctica de manera individual. Asímismo, se permitirá el entrenamiento medio en ligas profesionales, con un aforo máximo del 30{60582b46fa665465c8127b1038b93e2dce47d9ae3b3fb7188a4296138da057b3}, únicamente al aire libre.

 

«La actividad deportiva requerirá la concertación de cita previa con la entidad gestora de la instalación. Para ello, se organizarán turnos horarios, fuera de los cuales no se podrá permanecer en la instalación», informa el BOE.

Las actividades deportivas se podrán llevar a cabo entre dos personas como máximo, sin contacto físico y con la distancia de seguridad de dos metros. De tal manera, actividades acuáticas en piscina quedan prohibidas.

Este cambio solo entrará en vigor en las provincias o regiones sanitarias autorizadas para pasar a la Fase 1, entre las que destacan las de Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Cuenca y Guadalajara. Otras comunidades como la valenciana o Castilla y León dependerán de las regiones a las que se le ha permitido el cambio.

El Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) en coordinación con la Secretaría de Estado de Turismo, ha encargado la elaboración de un informe científico que realizará el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y para determinar las medidas que se tendrán que tomar en el ámbito de playas y piscinas en España este verano. El Instituto para la Calidad Turística Española continúa con las labores de coordinación de lo que serán los protocolos oficiales del sector turístico para la minimización del riesgos frente al SARS-COV-2.

Durante la semana pasada, en las reuniones con los diferentes representantes de los subsectores turísticos, se pusieron de manifiesto diferentes necesidades por parte del sector, entre las que destacó la de analizar el comportamiento del virus en el agua y la arena. Se trata de una información esencial para tomar medidas en lo que respecta a la apertura de playas y piscinas y, por este motivo, se pidió al Instituto que encargara un informe científico, que finalmente llevará a cabo el CSIC, y que intentará aclarar una cuestión sobre la que apenas hay evidencia en todo el mundo.

Este estudio permitirá saber cómo se comporta el virus en el agua de las piscinas, tanto interiores como exteriores, si éste se transmite a través de la arena o qué es lo que sucede en el agua del mar. «Una vez conocidos todos estos puntos, habría que diseñar protocolos y ver cómo se desinfecta la zona que haya sido ocupada si desde el estudio se concluye que hay necesidad de ello, y de tal manera que no afecte al ecosistema de estos espacios», explicó. Todos los resultados se transmitirán conjuntamente con el resto de especificaciones técnicas a las autoridades sanitarias con el objetivo de que éstas fijen las medidas adecuadas.

El Instituto, durante esta semana, seguirá reuniéndose con las patronales turísticas, los expertos designados por ellas, los sindicatos y los representantes de las Comunidades Autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias, siempre en permanente contacto con la Secretaría de Estado de Turismo.

 

PROTOCOLOS VALIDADOS

El objetivo es que a lo largo de estos días se concluyan los diferentes protocolos para su posterior validación definitiva por parte del Ministerio de Sanidad. El Instituto recuerda que estos protocolos (especificaciones técnicas) serán los oficiales que contarán con la validación de las autoridades sanitarias y recogerán las medidas que podrán tomar los empresarios y gestores de recursos turísticos.

El ICTE pide especial prudencia en el sector a la hora de implementar cualquier tipo de medida y de realizar inversiones «en base a documentos que se han ido filtrando y que pudieran finalmente no adaptarse a lo requerido, pues las especificaciones técnicas que se están elaborando todavía pueden ser susceptibles de cambio hasta que termine todo el proceso».

Los protocolos coordinados por el Instituto afectarán a 21 subsectores turísticos: servicios de restauración, hoteles y apartamentos turísticos, alojamientos rurales, campings y ciudad de vacaciones, albergues turísticos/hostels, balnearios, campos de golf, agencias de viaje, turismo industrial, transporte turístico por carretera, guías, puertos deportivos, ocio nocturno, espacios público singulares, playas oficinas de información turística, espacios naturales protegidos, parques temáticos, turismo MICE (congresos, convenciones, incentivos y eventos) y museos. fuente: eldiariocantabria.es