Ya hemos tratado en otros posts cómo preparar tu piscina para que pase el invierno, aunque todas las soluciones no se podía usar la piscina, dejándola vacía hasta el verano siguiente. En este post te daremos diferentes opciones para que puedas aprovechar tu piscina durante los meses de frío.

Usar la piscina para el baño en invierno

Para poder llevar a cabo esta opción, habría que aumentar la temperatura del agua en invierno para poder utilizarla, existen diferentes maneras.

La primera forma de tener una piscina en la que podamos bañarnos en invierno es instalar una cubierta o un techo. Esta opción es la más cara y la más engorrosa, además tiene la desventaja de no poder disfrutar de una piscina al aire libre en verano.

La segunda forma de tener un agua templada en invierno es con mantas térmicas o placas solares. Si nos decantamos por el uso de las placas solares, tenemos que tener en cuenta que la temperatura del agua dependerá de la distancia que tengan estas con la piscina y el tamaño de las mismas placas.

Convertirla en estanque

Una piscina se puede aprovechar los meses de frío aunque no se pueda utilizar para el baño. Hay usuarios de Internet que ya han compartido sus piscinas convertidas en estanque.

Para realizar esta opción, el agua tiene que estar libre de cloro y otra especie de químicos. Bastaría con dejar de echarle cloro y dejar que se vaya evaporando, podemos comprobar la cantidad de cloro que contiene con una herramienta destinada para eso.

Después de limpiar nuestra piscina debidamente y una vez no haya rastro de químicos perjudiciales para los peces y plantas, toca planificar el diseño del estanque, tamaño, forma, etc. Puedes utilizar arena y grava para rellenar algunos huecos o para crear macizos con plantas o filtros que funcionen de forma natural.

Deberás tener como mínimo una semana sin poblar el estanque para que se asienten las bacterias que ayudarán a que haya un ecosistema autónomo dentro del estanque. Una vez pasado el tiempo de asentamiento de las bacterias, puedes proceder a añadir plantas acuáticas y peces.

Piscina natural

En esta opción te proponemos un híbrido entre piscina y estanque.

Se basa en que el agua que usan la piscina y el estanque sea la misma, y sean los peces y las plantas las que mantengan el agua limpia, así sería como tener un lago en casa.

De esta manera podremos usar la piscina al aire libre en verano y en invierno tendremos en parte de ella un bonito estanque que mantendrá el agua limpia de manera natural.

Ya hemos hablado en otros posts de la importancia de las cubiertas de piscinas en épocas de frío y de por que no hay que vaciarla en invierno. Hoy vamos a explicarte como poder tener tu piscina preparada para los meses de frío en los que no se va a usar, para así, ahorrar tiempo y dinero la puesta en marcha de esta en la próxima temporada de baños.

  • Controla la temperatura del agua de la piscina. El agua ha de estar a menos de 15ºC para iniciar el proceso de invernaje.
  • Tienes que hacerte con los productos necesarios como: producto invernador para piscinas, analizador de cloro y pH, producto para la cloración de choque. A parte de estos productos también sería recomendable hacerse con una manta de protección y con un desincrustante de sólidos de filtros.
  • Una vez comprobado que tenemos los productos necesarios y la temperatura es la deseada, vamos a ponernos manos a la obra.
    • Limpia la piscina. Este paso es muy importante, hay que cepillar las paredes, pasar el limpiafondos y comprobar el prefiltro de la bomba y los cestillos de los skimmers.
    • Comprueba que el pH del agua esté entre 7.2 y 7.4 con el estuche analizador de cloro y pH para que el producto invernador actúe como es debido.
    • Haz la cloración de choque.
    • Un día después de la cloración, realiza una limpieza del filtro con el desincrustante sólido de filtros.
    • Dosificación de los productos de invernaje. La dosificación dependerá del tipo de piscina que tengamos.

Ahora que llega el frío y el mal tiempo, nuestra piscina dejará de tener el uso que tenía durante los meses de verano, y nos surge la duda ¿tenemos que vaciar nuestra piscina para el invierno? La respuesta a esta pregunta es clara: no. El vaciar nuestra piscina sólo nos trae desventajas, procedemos a comentarlas.

En zonas de mucho frío puede producir fisuras en el vaso por los cambios de temperatura, además, siempre queda algo de agua en el fondo, esta agua puede congelarse, al expandirse el hielo, puede romper el fondo de la piscina.

La junta del gresite, al estar en contacto con el sol y cambios bruscos de temperatura se ensucia mucho más rápido y se deteriora mucho más.

Pueden caer piedras o diferentes elementos que pueden dañar el vaso.

Es caro, puesto que tendríamos que llenar otra vez la piscina en el verano. Otra desventaja en relación a esto es que tampoco es muy ecológico.

Con la llegada del otoño y su correspondiente caída de hojas y el tiempo frío, es muy recomendable cuidar nuestra piscina con cubiertas, así no se ensuciará con las hojas o el agua de lluvia que trae consigo bacterias y suciedad.

La cubierta de lona es la primera recomendación puesto que es de las más económicas y efectivas para invernar nuestra piscina. Además es muy fácil de instalar, y a parte de proteger la piscina de la suciedad, también la protege de posibles caídas de niños y animales.

Las cubiertas o mantas térmicas son nuestra segunda recomendación, sobre todo para climas muy fríos, puesto que su principal objetivo es aumentar la temperatura del agua de nuestra piscina. Es una opción muy económica y previene de la suciedad y de la evaporación del agua.

Las cubiertas de persiana son de las opciones más profesionales y más bonitas, protegen contra la suciedad y la temperatura muy baja, evita la evaporación y el agua de lluvia. La desventaja que tiene es que es de las soluciones más caras.

La última opción que os ofrecemos es la cubierta telescópica. La ventaja principal de este tipo de cubiertas, es que no importa el tiempo que haga, podremos seguir utilizando nuestra piscina, además, mantienen mucho mejor la temperatura.

¿Tienes piscina y te preguntas si puedes dejar que tu perro entre en el agua? a continuación te contamos lo que necesitas para saber si puedes meter a tu perro al agua.

Hay que tener en cuenta la edad, si el perro es adulto no habría mayor problema si está sano, habría que tener más cuidado si el perro es cachorro puesto que son más débiles y tienen menos movilidad tanto dentro como fuera del agua y podría ser peligroso para ellos. Sea cual sea la edad del perro, siempre hay que estar vigilándolo si éste está en el agua, ya que si sufre un tirón o calambre habría que sacarlo de la manera más rápida posible.

Hay que tener en cuenta que si el perro es cachorro, no se puede meter al agua hasta que tenga todas las vacunas, también es muy recomendable esperar a que nuestro cachorro haya adquirido toda la movilidad. Aunque creamos que nuestro perro esté en perfecto estado, se recomienda que le preguntemos al veterinario de confianza si nuestro can puede darse un chapuzón.

Aunque nuestro perro esté en perfecto estado y el veterinario nos haya dado luz verde para que podamos bañarlo en la piscina, si el perro se niega a entrar en el agua, no debemos forzarlo, para que vaya cogiendo confianza con esta se recomienda hacer juegos e ir acercándolo poco a poco para que se vaya adaptando.

Una vez dentro del agua no le quites el ojo de encima, es aconsejable que le pongas el collar puesto que en caso de emergencia será mucho más fácil sacarlo del agua. También hay que tener cuidado con el sol, la exposición extrema no es buena para ellos como tampoco lo es para nosotros, es aconsejable que le apliques protección solar especial para ellos, esta protección se puede comprar en cualquier tienda de mascotas.